La Gracia de Dios

La Gracia de Dios

Mucha gente se hace esta pregunta: ¿Qué es la gracia de Dios? Porque les parece un poco confuso tantas y tantas cosas que se dicen acerca de la religión, de lo espiritual, o de las diferentes creencias que hay en el mundo.

El diccionario de la “real academia española” nos dice que gracia es: Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita. La Biblia nos enseña en Romanos 3:23; Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.(TLA) En esta Palabra de Dios, vemos un absoluto, “todos” y como tal, no excluye a nadie, todos hemos pecado, como consecuencia de ese pecado, todos estamos lejos de Dios, o como lo dice otra versión bíblica “estamos destituidos de la Gloria de Dios” Al estar destituidos, o lejos, de Dios, nos indica que no hay manera por medios humanos que podamos tener una relación de Dios, por lo tanto estamos condenados a un castigo eterno.

Pero… aquí es donde vemos claramente lo que es la gracia de Dios o si usted lo prefiere, “el favor” de Dios para la humanidad. Ya hemos sido condenados al castigo eterno por nuestro pecado o por estar lejos de Dios, pero la gracia de Dios nos redime. ¿Qué significa redención o redimir? Una vez mas vallamos al diccionario de la lengua española que nos dice: Redimir: Rescatar o sacar de esclavitud al cautivo mediante precio. En otras palabras, Cristo pagó el rescate por medio de su muerte en la cruz del calvario para que usted y yo ahora disfrutemos de una vida diferente y sin temor de ir al castigo eterno.
 
Pero por supuesto que debemos de seguir una senda ya establecida para encontrar el medio para acercarnos a Dios y es Cristo, en San Juan 14:6;  Jesús le respondió: —Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre. Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre. Y desde ahora lo conocen, porque lo están viendo. Él es el camino, la verdad y la vida, no hay otro camino para acercarnos a Dios, solo Cristo quien es el “don” (regalo) de parte de Dios Padre para que nosotros ahora podamos librarnos de la condenación eterna.
 

Quiero invitarle personalmente a que acepte este regalo que Dios le esta ofreciendo, Cristo. El quiere ser su salvador y no solo eso, quiere ser su amigo para que usted viva una vida feliz.